Orientación Vocacional y Profesional: reencuentro permanente del Sujeto con su deseo

Cuando llega el final de la adolescencia, muchos jóvenes se plantean qué carrera seguir.

El Nacimiento de Venus-Sandro Botticelli

La mayoría elige “por descarte” entre las carreras que menos les disgustan. Otras veces la elección es en función del “éxito”: se elije aquélla carrera que está de moda y que los referentes sociales muestran como la que ofrece la posibilidad de hacer dinero fácilmente y obtener renombre. En otros casos la decisión se presenta en forma más compulsiva: seguir la tradición familiar o continuar con la profesión que sustenta el negocio de la familia.

Algunos jóvenes se someten a “tests”, a través de profesionales que, batería de tests mediante, le indicarán qué carrera seguir. Algo así como una elección programada por computadora, donde a través de determinados in-puts, se obtendrá como out-put “la carrera” específica para el sujeto.

En todos estos casos, la motivación es siempre externa y como tal, actúa como una droga que puede resultar apaciguante de las ansiedades que representa el cambio en la vida de la persona, pero que luego necesita más dosis de tiempo y esfuerzo para continuar con algo, que en definitiva, no responde al verdadero motor de todo sujeto: su propio deseo.

Una orientación vocacional profesional, siempre debe apuntar al autodescubrimiento por parte del sujeto de su propio deseo. Esto no siempre es una tarea fácil, ya que las presiones sociales, familiares e inclusive de los profesionales que realizan la tarea, pueden obturar este autodescubrimiento. Por ello, la orientación debe pensarse como un proceso, mediante el cual el sujeto pueda ir articulando un proyecto de vida con un proyecto profesional. Si hablamos de proyecto, definitivamente debemos pensar en “proyección” es decir que el sujeto más que pensar conscientemente, pueda imaginar-se, es decir proyectar su propia imagen hacia el futuro de su vida donde se vea reflejado en una persona plena. Este imaginar-se es el verdadero articulador del pasado, presente y futuro del sujeto.

Entonces, si bien el proceso de orientación vocacional y profesional realizado por un psicólogo entraña una cierta estructura y análisis de competencias, gustos y valores del sujeto, este proceso no deberá ser rígido, ya que el sujeto debe hacer un autodescubrimiento, más que toma de decisiones. La toma de decisión, siempre es el corolario de la fase de autodescubrimiento y entraña coraje para vencer el miedo que suscita reconocer su propia diferencia y aceptar que, como en todo en la vida, hay límites que impone la realidad y no hay garantías. Sólo el deseo es el que hace surgir la motivación interna, la única que permite sostener cualquier proyecto, estudio, o actividad que se desee emprender. No hay consejo ni test posible que asegure lo que uno es o desea. Desde este punto de vista, la actividad de orientación vocacional y profesional, puede servir de disparador para iniciar la tarea de subjetivación, tanto del adolescente que debe desprenderse principalmente de los mandatos de los padres de la infancia (mandatos que pueden ser reales o pueden ser imaginarios, en tanto son los padres tal cual los vivenció el niño), como el del adulto que luego de una crisis se replantea sus objetivos de vida.

La pregunta de la infancia “qué querés ser cuando seas grande?”, está siempre cargada del deseo del Otro, de sus propias frustraciones, de sus propios miedos y de su propio desconocimiento. El proceso de orientación vocacional y ocupacional debe entonces transformar esta pregunta en “en qué sumatoria de actos quiero Yo advenir como sujeto?”. Y esta nueva pregunta es lo suficientemente potente y creativa, como para abrir la posibilidad de una construcción de actos infinita, que incluya el azar inmanejable como variable. Es decir, esta es la pregunta-llave para poder hacer algo con “Eso”, lo que nos viene dado y lo que se nos da circunstancialmente a cada momento. Es, en síntesis,  la pregunta-llave que nos abre a un hacer, que nos represente como seres irrepetibles, sostenidos en el motor del propio deseo. Sólo en ese momento, la finitud humana, se convierte en infinitud de vida.

Lic. Liliana Paz Mendez

Psicóloga-MN 48359

Clínica de Adolescentes y Adultos

Orientación Vocacional y Ocupacional

Acompañamiento terapéutico

Email: psyche.ar@hotmail.com

Cel/Whatsapp 1559428070

 

Antonio Vivaldi-Las cuatro estaciones-Primavera-Violín Solista Laura Hoyos

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2 thoughts on “Orientación Vocacional y Profesional: reencuentro permanente del Sujeto con su deseo

  1. Muy buen artículo Lili, te felicito! Hace un tiempo que vengo escuchando esto, lo desconcertante que es encontrarse con el término de un ciclo ordenado y la toma de una decisión que aparentemente no puede esperar, la libertad de elegir, los chicos se ponen ansiosos, se sienten fracasados o sin rumbo, los padres también y presionan, buscan soluciones mágicas y piden orientación vocacional para sus hijos sin entender qué les pasa. Una decisión tan importante no puede ser tomada a la ligera, hay que darle tiempo al proceso!

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